La agencia espacial SpaceX de Elon Musk lanzó 60 nuevos satélites del programa Starlink este lunes, 11 de noviembre. Starlink es un ambicioso programa que consiste en una constelación de satélites para desplegar internet de banda ancha satelital y dar cobertura a todo el mundo. Consistirá de miles de mini-satélites que trabajarán en combinación con transceptores terrestres.

SpaceX Cabo Cañaveral - Starlink

El proyecto pretende entregar internet de banda ancha de altas prestaciones en zonas donde el acceso a internet es precario, caro o simplemente, no posible. Para ello, la empresa aeroespacial Space X tiene la intención de desplegar 42.000 mini-satélites durante los próximos 8 años.

Starlink arrancará comercialmente con un servicio de internet básico en Estados Unidos y Canadá en 2020 y se expandirá al resto del mundo en 2021. Ya cuenta con 122 satélites en órbita, habiéndose realizado el primer despliegue de 60 satélites el 24 de mayo de 2019 que se suman a los del lanzamiento de este pasado lunes.

Éxito del cohete reutilizable Falcon 9

Uno de los grandes éxitos del lanzamiento de ayer radica en el hecho de haber utilizado el cohete reutilizable Falcon 9 por cuarta vez para una misión. El cohete de la compañía SpaceX ya se había utilizado para lanzar satélites comerciales en julio y octubre de 2018 además de satélites de comunicación indonesios en febrero de 2019. SpaceX ha sido pionero en el diseño y construcción de cohetes orbitales reutilizables que pueden reciclarse y aterrizar de nuevo.

Preocupación de Astrónomos por la basura espacial generada por Starlink

El proyecto Starlink promete revolucionar la mitigación de los desechos orbitales cumpliendo las más altas exigencias de la industria aeroespacial. Para ello, los mini satélites contarán con un sistema de propulsión que les permitirá reducir la órbita en pocos meses. De esa manera, los satélites podrían quemarse en la atmósfera en el caso de que dejaran de funcionar correctamente.

Sin embargo muchos Astrónomos aficionados y profesionales se quejan de que los satélites de Starlink podrían obstaculizar la observación pasando por delante de telescopios. Los responsables del Gran Telescopio para Rastreos o Sondeos​ Sinópticos que se construye en Chile, capaz de examinar la totalidad del cielo visible, ya han alertado de que todas las imágenes que tomen con su telescopio contendrán la imagen de un satélite de Starlink.

Otro problema que preocupa a los científicos es la polución electromagnética, dado que emiten ondas de radio para comunicarse entre si. Estas ondas electromagnéticas podrían causar interferencias en distintas herramientas de observación como radiotelescopios, que deben recoger señales de radio procedentes del espacio para generar las imágenes que observan.

La Unión astronómica internacional, agrupación de las diferentes sociedades astronómicas nacionales; ha dado la voz de alarma debido a los planes de SpaceX y otras agencias de poner en órbita constelaciones de satélites. La agrupación científica defiende la idea de que para entender el universo y avanzar en el conocimiento, es esencial poder disfrutar de cielos nocturnos “radio-silenciosos”. Consideran que Starlink así como otros proyectos similares son una seria amenaza para la ciencia.

Los responsables de SpaceX aseguran que están dando los pasos correctos para minimizar estos problemas y asegurar una observación astronómica libre de problemas. Para ello, ya han encargado estudios con el fin de comprobar futuras consecuencias imprevisibles que puedan suponer el proyecto de cara a la observación espacial.