Reino Unido acaba de anunciar que todo el hardware de Huawei será retirado de la red 5G del país antes de 2027. La decisión la anunció Oliver Dowden, el Secretario de Estado de HM para Digital, Cultura, Medios y Deporte tras una reunión del consejo de seguridad nacional.

Logo Huawei

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La decisión llega después de las sanciones de Estados Unidos al fabricante chino. La administración de Trump añadió en 2019 a Huawei Technologies Co Ltd. a una lista negra de comercio, habilitando inmediatamente una serie de restricciones que impedirían a Huawei seguir subsistiendo como lo hacía hasta ahora. Las razones que esgrimieron fueron las de seguridad nacional. Desde entonces, la cosa no ha dejado de ir a peor provocando una implosión de Huawei en el mercado de la telefonía móvil en occidente.

La decisión de Reino Unido provocará un retraso en la implantación de redes 5G de 1 o 2 años. Supondrá también un gasto adicional de 2 billones de libras al país según el mismo Dowden aunque insiste en la necesidad de tomar dicha decisión por “necesaria y prudente”.

Representantes de Huawei en el Reino Unido ya han mostrado su decepción por la decisión indicando que la medida adoptada por el gobierno británico provocará que Reino Unido entre en el “carril lento” de la carrera digital.

5G, una tecnología llegada a destiempo

La tecnología 5G promete mayor velocidad y la capacidad para soportar mayor número de dispositivos conectados. Este hecho favorecería en teoría el “internet de las cosas” y que podamos ver dispositivos IOT tal como coches inteligentes comunicándose entre sí. En Social Futuro seguimos creyendo que es una tecnología prematura que llega a destiempo sin que nadie lo haya pedido. Una tecnología como esta no debería implantarse sin antes haber preparado el terreno con una oferta comercial en consonancia. Una tarifa plana obligatoria debería haber ido asociada a las tarifas de datos móviles ya desde el tiempo el 3G.

El desmantelamiento de Huawei

Expertos en seguridad de todo el mundo y varios gobiernos insisten en señalar los peligros que entrañan el vínculo de Huawei con el principal partido comunista de China. Temen que los dispositivos del fabricante chino dentro de la infraestructura de su país supongan una amenaza de espionaje y vigilancia para el país en cuestión. Esto ha sido sistemáticamente desmentido por la compañía en multitud de ocasiones. A día de hoy no existe una fuente gubernamental de ningún país que haya podido probar estas acusaciones. Lo paradójico es  que multitud de multinacionales tecnológicas norteamericanas como Amazon, Google y Facebook entre otras muchas tienen condenas de la justicia de su país por motivos relacionados con no respetar la privacidad de sus usuarios.

Por el momento, visto la decisión tomada por Reino Unido, parece que Huawei se encuentra en una situación poco favorable de cara a sus intereses en occidente. Otros países, incluidos España están recibiendo presiones constantes por parte del gobierno de Donald Trump para seguir el camino de Reino Unido y vetar Huawei de las telecomunicaciones del país.

Queda por ver la evolución del caso del fabricante chino en el mundo así como posibles repercusiones que pueda haber para otras empresas chinas en el futuro.