Después de esperar con ansia el estreno de la película de Damien Chazelle, First Man; El Jueves día 11, día del estreno, por fin pude acercarme a verla.

AVISO DE SPOILER: Recomiendo no seguir leyendo a partir de aquí si no has visto la película aún, dado que se comentan aspectos importantes de la película que pueden fastidiar la experiencia de ir a verla.

Introducción

A pesar de querer que me gustara esta película por ser una de mis temáticas preferidas, tengo que decir que me dejó un tanto frío. La película es biográfica y por razones obvias no puede estar en la categoría de ciencia ficción (excepto para un terraplanista o conspiranoico), pero parece que este hecho pesa como una losa sobre la capacidad de First Man de transmitir la épica que supuso el programa Apollo 11.

El personaje y la misión

Digamos que tenía la esperanza de que la película me transmitiera buenas sensaciones, bien por lo grandioso del programa Apollo o por la fascinación que despierta una persona como Neil Armstrong, que muchos seguidores del programa Apollo hemos conocido a través de decenas de entrevistas como la de 1970 en el mítico programa “The Sky at night” de Patrick Moore. A través de esta y otras muchas entrevistas se puede entrever lo introvertido y tímido de Armstrong y a su vez, cómo revive en sus recuerdos los detalles de su estancia en la luna con esas pausas y sonrisas que le caracterizaban a la hora de hablar.

 

La descripción del personaje, a pesar de ser correcto con respecto a lo cerrado y retraído de Armstrong, tampoco acierta en describirlo más allá de este aspecto. Ryan Gosling es un buen actor pero un tanto inexpresivo y sin la capacidad para captar las sutilezas de un personaje como Neil Armstrong. Tal vez lo que más me moleste es la decisión de no aportar los innumerables momentos de emoción que Armstrong, a pesar de ser una persona reservada, mostró a lo largo de todas las misiones.

A pesar de esto, el reparto me parece sólido con una Claire Foy en el papel de Janet Armstrong capaz de transmitir la energía y sufrimiento que compartían las mujeres de los astronautas del programa Gemini y Apollo. Sin embargo la dirección de Chazelle parece incapaz de encontrar la chispa o establecer química entre los miembros de la familia Armstrong quedándose en una sucesión de estampas artísticas más o menos resultonas.

El resto de personajes apenas tienen desarrollo alguno más allá de  aspectos superficiales. Se hecha en falta la aparición de otros astronautas célebres, la camaradería entre astronautas, las famosas reuniones y fiestas donde se reunían las familias y los buenos momentos.

Cinematografía

First Man es una película impecable en la recreación de todos los detalles de las misiones mostradas. Se ha prestado mucho detalle a todo el hardware de las naves y los paneles de instrumentos. Sin embargo esto es algo esperable en una película de esta envergadura. El mayor acierto está en la fotografía y paleta de colores usadas en todas las escenas de las películas que hacen que los interiores del X15 o naves Gemini recuerden a las antiguas fotos y vídeos de los años 50.

Respecto al aspecto minucioso a la hora de relatar la historia o presentarnos las imágenes sabemos por miembros del equipo que desarrolló la película que se permiten algunas licencias para ayudar a la narrativa y entendimiento de algunas escenas pero no creo que sea lo suficientemente importante como para comentar. Tal vez la recreación del accidente del Apollo 1 sea lo único relevante dado que el accidente no terminó ni mucho menos en un golpe seco ni fue así de rápido. Se sabe de dicha desgracia que el incendio afectó a varios miembros del equipo que sufrieron quemaduras al intentar ayudar a los 3 astronautas.

Los efectos visuales son correctos y su mayor acierto son pasar desapercibidos como tales y no distraerte. Por otro lado, la maniobra de seguir los pasos de Christopher Nolan y rodar partes en Imax como las secuencias de la luna, no termino de entenderlo muy bien dado que no veo la justificación de ver la película en Imax por unos escasos minutos del final. Así mismo, el formato Imax y pantalla enorme no es muy amigable con el plano corto y las secuencias que parecen rodadas con una cámara de mano. Parece mas bien una artimaña comercial que comienza a ser cutre.

Tal vez Chazelle debiera prestar más atención a algunos aspectos de las obras de Nolan en cuanto al manejo de la cámara se refiere y el cómo, cuándo y porqué seleccionar Imax para algunas secuencias.

El principal problema de First Man radica en la elección de planos cortos a lo largo de todo el film y movimientos rápidos en momentos poco oportunos. A esto se le suma no saber manejar bien los tiempos en las secuencias y nos encontramos muchas veces con minutos de encuadres mostrando paredes que tiemblan sin hacer ninguna transición o combinación con planos generales. A veces hasta nos encontramos con la pantalla en negro. El empeño del director en transmitirnos algún tipo de claustrofobia se convierte más bien en frustración para el espectador. En mi opinión, Chazelle carece de la experiencia y rodaje para acometer una obra de estas características y lastra la película por completo al no saber manejarse bien en un genero que aunque sea biográfico, no es excusa para un film que acaba pareciéndose más a un documental que a una Space Opera tradicional.

Música

 

Y llegó a uno de los puntos que más me gusta analizar de toda película, más en películas de temática espacial. La música está compuesta por el hombre de confianza de Damien Chazelle, Justin Hurwitz. No hay ninguna duda de que el compositor, influenciando por el Jazz y compañero inseparable de Chazelle desde la universidad; tiene un talento enorme. No obstante, el mismo hombre que consiguió que algunos se sintieran como Bob Esponja sin poder parar de cantar el “super estribillo” de La La Land, afronta esta vez una película completamente diferente a lo que ha estado acostumbrado a realizar hasta ahora.

Hurwitz, emplea 3 o 4 temas recurrentes a través de First Man que aunque destacan por su musicalidad, distraen frecuentemente de lo que se está contando. A pesar del enorme talento de Hurwitz, parece no haber aprendido la diferencia entre un músico que va  por libre y un compositor de bandas sonoras. Y es que la temática espacial aunque permite en ocasiones dar rienda suelta al lado más creativo y romántico del compositor como solía decir el gran Jerry Goldsmith, no permite tales licencias en First Man y cuando lo hace, Hurwitz decepciona. Uno de los temas recurrentes que oímos se llama “Armstrong Cabin”, presente durante gran parte de la película con “Sextant” y “The Armstrongs” y destaca precisamente por la exquisita musicalidad y por no saber por donde cogerlo.

La banda sonora de Justin Hurwitz funciona más como un trabajo independiente que como acompañamiento de la película. Tal vez uno de los pocos momentos mágicos a los que podemos asistir en este sentido es el vals del acoplamiento (Docking Waltz) aunque el motivo de emplear este recurso, según palabras que he podido leer del propio Hurwitz son más bien las de un “guiño al tratamiento Odisea 2001”. Estas declaraciones no hacen más que confirmar mi creencia de que el compositor Justin Hurwitz no sabe lo que está haciendo la mayor parte del tiempo en First Man.

Como curiosidad, mencionar que el propio tema de Docking Waltz o el que oímos cerca del final cuando Armstrong se aproxima al crater en un momento íntimo tienen determinados sonidos que me recuerdan a un album de un célebre músico new age de los 70, Isao Tomita y su Arabesque No. 1.  Y es que la banda sonora de First Man es así de extraña.

Leyendo palabras de Justin Hurwitz sobre First Man, puedo entender sus motivaciones y lo que trata de hacer en First Man empleando un estilo intimista que trata de recoger matices de la melancolía y tristeza de Armstrong y mezclarlas con momentos de triunfalismo, pero el trabajo en general no me convence y lo más importante es que no me transmite ninguna sensación. Como se dice en el mundo anglosajón, “music that gives you a special vibe”. En first man no he encontrado ni vibes, ni chills ni goosebumps (ni vibraciones, ni escalofríos ni piel de gallina) por expresarlo de alguna manera.

Conclusión

First Man es en mi opinión, una oportunidad perdida de contar uno de los momentos más fascinantes e increíbles de toda la historia. Quien haya leído a fondo sobre los programas Apollo y sea un poco aficionado a la historia espacial conoce cientos de detalles y anécdotas divertidas de estas misiones que no se mencionan en la película.

First man falla en 2 aspectos fundamentales.

La primera es la de no conseguir mostrarnos la épica del momento cumbre de la llegada a la luna junto al nerviosismo y emoción que pudieron compartir los propios astronautas en varios momentos de esa misión y que están recogidas en las transcripciones que han leído todos los buenos conocedores del programa Apollo. Toda esta emoción queda completamente omitida.

La segunda es la de omitirnos también cómo eran las relaciones entre astronautas, el colegueo, compañerismo, etc. First Man falla estrepitosamente en el aspecto de trabajar los entresijos de las relaciones entre astronautas, familias, la propia Nasa…

Todo esto consigue que una película no especialmente brillante como Apollo 13 consiga incluso hacer bien lo que First Man hace mal, que no es otra cosa que entender que la historia de Apollo es una historia sobre personas, no sólo astronautas.

A pesar de tanta crítica y de solo haberme enfocado en la parte negativa, no considero First Man una película mala, pero sí fallida en sus pretensiones. Si tuviera que dar una nota a First Man, no pasaría del 7 pero ni mucho menos se acercaría al suspenso. Me he alegrado mucho de las buenas notas generales recibidas por parte de crítica y público pero sinceramente espero que First Man no suponga tener que esperar otros 20 años a ver una película que se atreva con la historia de Apollo. Puedo animar a todo el mundo a ver First Man tanto si conoce el programa Apollo como si no. Podéis olvidaros de toda esta estúpida propaganda anti-cine que tiene que ver con no mostrar la bandera americana. La bandera de Estados Unidos aparece por todos lados a todas horas.

First Man será una película que vea de nuevo una vez se lance en formato doméstico DVD, Bluray y Bluray UHD. Es posible que esta película pueda apreciarla un poco más en el formato pequeño y tras un segundo visionado como sucede a menudo. Al menos sé que las escenas Imax de la luna llenarán la pantalla 16:9 en mi televisor así que eso que ganamos con respecto a la proyección normal en cines convencionales.