Shopify irrumpió en el mercado en 2006 en Canadá y, desde ese momento, su crecimiento ha sido exponencial. Tal ha sido el desarrollo en estos últimos 15 años que, en poco tiempo, se ha convertido en una de las empresas más dinámicas en comercio electrónico, abasteciendo a cientos de miles de tiendas en línea.

Creada por Tobias Lütke, Daniel Weinand y Scott Lake, Shopify ha pasado a ser una seria alternativa a otro de los gigantes del e-commerce, Amazon. ¿Cómo? Aquí te lo explicamos.

Shopify Comercio electrónico

Shopify, un gigante despertando

Shopify es una plataforma de venta que despierta muchas simpatías y buenas expectativas en los inversores. Su capacidad para aglutinar a vendedores particulares en cuyo ADN estaba competir con Amazon ha sido la clave.

Eso y una capacidad tecnológica tal que confiere a estos vendedores más control, lo que les hace poder competir casi de tú a tú con el gigante de Jeff Bezos.

Dentro de la plataforma encontramos vendedores de todo tipo, desde las tiendas online de los negocios tradicionales que están dando su salto al mundo digital hasta minoristas cuyo impacto en el mercado es hoy espectacular.

En este grupo está la empresa de maquillaje de la famosa Kylie Jenner, Kylie Cosmetics, Tesla Motors, el periódico The Economist, Red Bull, la tienda oficial de Lady Gaga o los relojes MVMT entre otras muchas.

En números, la plataforma crece como la espuma:

– Tiene más de 1 millón de tiendas o empresas en su sistema y 2 millones de usuarios activos.

– Para 2019, Shopify había alcanzado el 39 % del mercado de las plataformas de comercio electrónico, por delante de WooCommerce o Squarespacey.

– Hasta 2019 había generado un movimiento de más de 180 000 dólares entre sus clientes.

Y las cifras siguen creciendo.

Amazon contra Shopify

Las diferencias entre dos de los grandes gigantes del e-commerce son claras. Por un lado, Amazon es el lugar preferido por muchos vendedores, pequeños o grandes, para colocar sus productos. Incluso Amazon vende en su misma plataforma.

El tráfico y la exposición de marca que ofrece Amazon es enorme, y una de sus ventajas más importantes es que aquel que visita el portal pocas veces se va sin comprar algo. Su estructura logística es también algo para destacar.

Por el contrario, y es ahí donde Shopify encontró su particular filón, la empresa canadiense permite que los vendedores tengan el control absoluto de su tienda y que no dependan de terceros. Para ello no es necesario tener conocimientos de programación o diseño, sino simplemente querer vender.

Por medio de una plataforma amigable, se permite el pago con tarjetas de crédito, PayPal, etc.

La alternativa de Shopify es una realidad para el comercio minorista y las posibilidades de crecimiento son cada vez mayores. Esto se ve claramente con la combinación que la canadiense realiza con Instagram y Pinterest, dos plataformas de venta de particulares que han crecido a la sombra de Amazon.

El e-commerce va al ritmo de lo que dos gigantes marcan, un Amazon liderando y un Shopify pisándole los talones. En la variedad está el futuro de muchos vendedores.

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