Las baterías de grafeno son una de las alternativas que más se escuchan para el futuro en el campo de la tecnología, especialmente para dispositivos móviles o tablets que se transportan a diario. En este artículo se explicará en qué consisten y por qué serán tan relevantes para los dispositivos móviles en un futuro.

Tecnología para baterías de Grafeno

¿Qué son las baterías de grafeno?

Se explicará todo lo referente a una batería de grafeno y qué es realmente, pero antes es preciso definir este material. El grafeno es un material formado por varios átomos de carbono dispuestos en un panal hexagonal que le confiere importantes propiedades. Lo que sucede es que este material está formado por una sola capa de átomos y eso hace que tenga una conductividad eléctrica y térmica muy elevada, incluso superior a la de metales tan conductores como el cobre.

Además, resulta que este material es muy ligero y de una resistencia muy elevada. Así mismo, se caracteriza por tener bastante flexibilidad, lo que puede ser bastante interesante para comenzar a diseñar móviles plegables o adaptables a diferentes formas. Todas estas características tan especiales, junto con la conductividad, hacen que sea un material idóneo para fabricar baterías para móviles.

El sector de las baterías para móviles: su futuro

Ahora bien, a pesar de las importantes bondades de este material, que permitiría crear baterías de larga duración y bajo peso, todavía hay que vencer un hándicap importante: el coste. Y es precisamente el gasto tan elevado que tiene la fabricación de estas baterías la principal razón por la que todavía no existen dispositivos móviles con baterías de grafeno en el mercado.

Sin embargo, parece que últimamente algunas empresas tan importantes como Samsung han encontrado la solución a este problema y se están planteando la posibilidad de lanzar, en 2020 o 2021, su primer dispositivo móvil con estas baterías. A pesar de sus altos costes, la industria tecnológica es una de las que más premian los avances positivos para el cliente y, por eso, algunas multinacionales como Samsung se animan a ofrecer productos de alta gama.

Por tanto, parece que este año puede ser el primero en el que estas baterías tan interesantes vean la luz y si no, no será necesario esperar más de un lustro. Pronto los consumidores podrán agradecer enormemente que sus móviles sean capaces de cargarse en unos 30 minutos, consiguiendo una carga de hasta 2 días y con un peso más que ligero. La clave parece ser encontrar clientes capaces de apreciar estos cambios tan interesantes, a la vez que estén dispuestos a pagar algo más por esta mejora.

En definitiva, las baterías siempre han sido uno de los impedimentos por los que los móviles apenas evolucionaban y utilizar baterías de grafeno podría ser la solución a varios años de retraso tecnológico. Y es que resulta que tanto las entidades privadas como las públicas están día a día haciéndose más eco de este material tan interesante. En Socialfuturo pueden leerse artículos muy interesantes sobre avances de cara al futuro, así como diversa información novedosa relacionada con la tecnología.