Microsoft Edge se convierte en el principal navegador de Windows 10. Con este movimiento, Microsoft sentencia la existencia de Internet Explorer, aunque hacía ya unos cuantos años que Firefox o Chrome le habían asestado el golpe de gracia.

El 17 de agosto de 2021 es la fecha elegida por la compañía para que Microsoft 365 deje de ser compatible con el navegador. Edge será la nueva apuesta.

Internet Explorer en Windows con Metro

El fin de Internet Explorer

Pero este fin no supone algo definitivo. La compañía ha informado que el navegador seguirá funcionando, pero no será compatible con los servicios de Microsoft 365 al cien por cien. No se ofrecerán actualizaciones del navegador. Sin embargo, pensando en los fanáticos, Edge ofrece en su versión actualizada un modo Explorer.

Sin duda, es la crónica de una desaparición anunciada. Internet Explorer se había convertido con los años en una herramienta cada vez más difícil de defender. La aparición en el mercado de Safari, de Mac, seguida de navegadores mucho más potentes y versátiles como Google Chrome o Mozilla Firefox ponía en relevancia sus llamativas carencias.

La historia de Explorer

Internet Explorer fue lanzado por Microsoft por defecto en todas sus versiones de Windows desde el célebre Windows 98. Una estrategia que le granjeó numerosas críticas. Incluso terminó en los tribunales por ser una forma de abuso de posición en el mercado. Antes de eso, su éxito alcanzó la cima a principios del XX cuando un 95 % de usuarios lo utilizaba.

En sus inicios, Explorer era un extra de Microsoft Plus!, con temas de escritorio incluidos, juegos y el navegador. Al poco tiempo se lanzó para Windows NT, la versión profesional de Windows. Pero, realmente, su popularidad comenzó con el Explorer 3, que ofrecía ya soporte CSS, controles ActiveX o applets Java.

Internet Explorer 4 apareció en 1997 integrado en todos los sistemas operativos de Microsoft, desde la gama doméstica hasta la profesional. Outlook Express y Microsoft Chat venían acompañando a esta nueva versión. Las posteriores versiones irían incorporando mejoras y nuevas funciones.

Así, Internet Explorer 6 aparecía en 2001 con una barra multimedia y se integraba con Windows Messenger. El siguiente lanzamiento, la versión 7, introducía las pestañas en el navegador.

Pero enero de 2009 supondrá un antes y un después en su evolución. Firefox supera por primera vez al Explorer gracias a sus novedades y mejoras que lo convierten en un navegador más versátil y potente. Las posteriores versiones del navegador de Microsoft serán incapaces de superar a sus rivales directos.

En 2015, Microsoft desarrolla un nuevo navegador desde cero. Nace Microsoft Edge, navegador oficial de la versión Windows 10. Pese a sus llamativas mejoras, la integración con OneDrive o Cortana, le ha sido imposible obtener el éxito; la sombra de Google Chrome y su popular buscador son insalvables.

En conclusión, tras años de lanzamientos de nuevas versiones, Microsoft parece claudicar con Internet Explorer. Finalmente, lo hará desaparecer confiando en que Edge vaya abriéndose paso poco a poco ganando nuevos adeptos. Un reto difícil en un mercado donde otras alternativas ya están muy consolidadas. Que los usuarios decidan.