El fracaso de Mollitiam Industries: la caída del ‘Pegasus Español’ y sus implicaciones para la ciberseguridad en España
La reciente bancarrota de Mollitiam Industries, la empresa española de ciberinteligencia apodada el ‘Pegasus Español’, ha encendido las alarmas en el sector de la seguridad digital. Más allá de su desaparición como negocio, su colapso plantea preguntas preocupantes sobre la ciberseguridad en España, la ética del espionaje digital y la protección de los datos sensibles de empresas y ciudadanos.

El auge y caída de Mollitiam Industries
Fundada en 2018 y con sede en Toledo, Mollitiam Industries se especializaba en el desarrollo de software espía y herramientas de vigilancia electrónica. Durante su trayectoria, consiguió importantes contratos con organismos públicos españoles. Sin embargo, su quiebra deja en el aire muchas dudas sobre su funcionamiento y los posibles abusos de su tecnología.
Uno de los aspectos más turbios de este caso es que, según informes de Meta, Mollitiam habría ofrecido herramientas de vigilancia utilizadas para espiar objetivos en España, Colombia y Perú. Empresas, políticos, periodistas y activistas podrían haber sido blanco de su software. Esto plantea una cuestión inquietante: ¿Se ha estado utilizando tecnología española para vigilar a ciudadanos y empresas dentro del propio país?
Espionaje interno: ¿qué riesgos representa?
Para las empresas españolas, la existencia de un software como el desarrollado por Mollitiam supone un riesgo directo para su privacidad y competitividad. Si una empresa nacional con contratos públicos se ha dedicado a desarrollar herramientas que podrían haberse usado en territorio nacional, ¿quién garantiza que no se han empleado contra empresas o ciudadanos sin su consentimiento?
La quiebra también genera incertidumbre sobre el paradero de la tecnología desarrollada. ¿Quién controla ahora los datos recopilados y las herramientas creadas por Mollitiam? La posibilidad de que estas herramientas caigan en manos equivocadas podría representar un grave problema de seguridad.
Impacto en la ciberseguridad española
La caída de Mollitiam Industries también pone en evidencia las carencias del sector de ciberinteligencia en España. Con la desaparición de esta empresa, el país pierde un actor relevante en el desarrollo de tecnología de vigilancia, dejando el terreno libre para la dependencia de herramientas extranjeras como Pegasus de NSO Group. Esto no solo implica una pérdida de soberanía tecnológica, sino también un aumento del riesgo de que información crítica termine en manos de terceros países.
Además, este caso reaviva el debate sobre la regulación de la ciberinteligencia. La falta de transparencia en la actividad de Mollitiam y su colapso repentino dejan muchas preguntas sin responder: ¿se están utilizando de manera controlada este tipo de tecnologías en España? ¿Qué garantías existen para que no se abuse de ellas en el futuro?
Sin garantías en materia de ciberseguridad
El escándalo de Mollitiam Industries no solo es una historia de fracaso empresarial, sino una advertencia sobre los riesgos de la ciberinteligencia sin controles adecuados. Empresas y ciudadanos españoles tienen razones para preocuparse: la existencia de herramientas de espionaje capaces de operar en el propio país pone en riesgo la privacidad y la seguridad corporativa. Es momento de que las autoridades aclaren lo sucedido y refuercen las garantías para que la ciberseguridad en España no dependa de actores opacos y potencialmente peligrosos.







