La pandemia ha cambiado, en muchos sentidos, la forma que se tiene de entender el trabajo. Es por eso que las oficinas del futuro (y no de uno demasiado lejano) empiezan ya a perfilarse en el imaginario de las empresas. ¿En qué van a consistir? ¿Qué características tienen y cómo pueden las empresas adaptarse a ellas? En este artículo tratamos de analizarlo.

Oficina del futuro tras el coranavirus

Así será el espacio de trabajo que nos deja el coronavirus

¿Cómo son las oficinas que esboza la pandemia? Actualmente se experimenta con varios modelos.

1) La oficina en casa

El teletrabajo ya es una realidad, y muchas empresas han descubierto que puede suponer un tremendo ahorro en costes y una mayor comodidad para buena parte de su plantilla de empleados. Diferentes plataformas, como Zoom, pueden facilitar las reuniones, y varias apps permiten tener un trabajo estructurado y calendarizado. ¿El problema? La pérdida de contacto que surge en el equipo de trabajo. Algo que se podría subsanar con otro tipo de actividades grupales, para generar una mayor familiaridad.

2) La oficina híbrida

Con este modelo se pueden subsanar los problemas de desconexión del teletrabajo. Los empleados estarían la mitad de la semana en sus hogares, con un modelo clásico de teletrabajo, y la otra mitad en la oficina. De esta manera, se consigue reducir el número de personas en un espacio cerrado, para garantizar la distancia de seguridad entre ellas y evitar contagios.

Este, según los profesionales, es un modelo resolutivo, ya que se reducen riesgos y, además, se favorece la conciliación familiar y laboral.

3) Una reforma interna

No solo van a cambiar las rutinas de trabajo y de asistencia a las oficinas. Ellas, en sí mismas, tienen que sufrir mutaciones. La ventilación, el espacio amplio o la desinfección constantes van a ser claves a la hora de organizar el trabajo.

Así, las reuniones que pueda haber o los puestos de trabajo tendrán que repensarse, siguiendo los principios de distancia de seguridad y de ventilación máxima. Las reuniones tendrán que ser en espacios amplios y los contactos los mínimos posibles.

4) Hub & Spoke

Este modelo es mucho más complejo de llevar a cabo, principalmente porque viene bastante determinado por el sector o el grado de modernización de la oficina. Aquellas empresas que experimenten expansiones y que tengan trabajadores de varios núcleos urbanos pueden aplicarlo. Pero aquellas más limitadas o reducidas, no.

Consiste en dividir, por zonas, los grupos de trabajo. Así, aquellos empleados que conviven en espacios cercanos harían ahí una oficina, que no tiene por qué ser una oficina tradicional. Un co-working, alquilar un pequeños espacio para ellos, etc. Sería como hacer muchos grupos de trabajo.

Esto es una opción también para ayudar a que la empresa se expanda. El problema es que logísticamente puede resultar complicado y difícil de llevar a cabo.

En conclusión, las oficinas del futuro tienen que adaptar sus espacios a las condiciones de la pandemia, sí. Pero, por encima de todo, tienen que reorganizar su logística, ya que solo de esta manera podrán coordinar debidamente los equipos de trabajo. Los usuarios interesados pueden encontrar más información relacionada con la tecnología en el blog.